Con el agua al cuello

Por: Sergio Jiménez Barrios

Nadando de a perrito con sólo la cabeza de fuera, los dirigentes nacionales de los partidos que hasta hace dos años fueron los más grandes, figuraban en las cámaras, y caminaban o manejaban por las calles haciendo gala de soberbia y “liderazgo”, externaron su preocupación por la falta de propuestas del Gobierno Federal ante la crisis económica por Covid-19.

Dicen estar decepcionados porque las propuestas que hicieron partidos políticos, legisladores y el sector productivo, así como especialistas en salud no fueron tomadas por López Obrador, no sé qué esperaban si en todos los ámbitos de la política a estos les ha faltado ya no digamos iniciativa si no denuedo para defender a la población que es parte de sus institutos políticos.

Los amarillos a través de su Secretario General Ángel Ávila se lamentaron porque a su decir el presidente sigue gobernando como si no pasará nada y con la consigna: “situaciones extraordinarias como las actuales, requieren medidas extraordinarias” y a pesar de haber sido por años los reyes del clientelismo ahora dicen que: “con programas sociales, no vamos a salir adelante”.

Marko con “K” Cortés Presidente nacional del PAN lamentó que el presidente les haya dado la espalda a los partidos políticos ¡ah caray! Me perdí ¿Cuándo a no ser porque necesitara seguir presente y tener reflector los tomó en cuenta?, bueno, el punto es que el partido, así como especialistas en salud y empresarios “dice” le hicieron propuestas hace unos quince días en materia económica, laboral y de salud, las cuales ignoró y ahora el partido que aún dice ser la primera fuerza de oposición hace una tibia declaración más.

Y el tricolor, en la persona del “peinadito” presidente nacional del PRI Alejandro Moreno, puso el dedo en la falta de propuestas concretas ante la crisis sanitaria, laboral y económica, lamenta que ante el panorama nacional no se hayan postergado los proyectos de construcción que al presidente tanto le importa y usar esos fondos para apoyar a empresarios y que no haya despidos masivos, además en un arranque de contador nunca antes visto por personajes que se dedican al dispendio hizo notar que al fondo de estabilización que contaba con 270 mil millones de pesos en 2018 hoy solo le queda el 10 por ciento de estos recursos .

Es así como las fuerzas políticas de este país se pronunciaron con decepción ante un mensaje que concuerdan no fue lo que ellos esperaban, que fue una oportunidad fallida para dar certidumbre a la ciudadanía y al que por creerse cada uno de ellos la última coca del desierto no tendrán oportunidad de revertir.

No saben trabajar juntos y ya no tienen la fuerza de antes, no son ni juntos mayoría en ninguna Cámara, y se comportan como mercenarios cuando hay qua apoyar al partido en el poder, ¿cómo quieren entonces que se les vea como una opción rumbo a los comicios que por el momento están en pausa?, ¿cómo piensan hacer que sus pequeñas vocecitas se escuchen en el país?

La guerra de egos y sus malas decisiones provoca que permanezcan en el limbo de la política y que sus voces ya sólo sean una burla pues ni sus propios compañeros de partido los quieren.

#ELPRIPropone hacerle chiles a Clemente Jacques

Por: Sergio Jiménez Barrios

¡Acaso es burla! o ¿el señor es zonzo?, con su campaña #ElPRIPropone el presidente del PRI Nacional Alejandro Morneo (a) ALITO o AMLITO como muchos le dicen, vuelve a quedar en riduículo y a hacer pasar al partido como una instución inútil y caduca, dirigida como ya en muchas ocasiones hemos comentado sólo por un patiño del poder que más parece darle marco a las ocurrencias del Presidente que estar haciendo un esfuerzo por reagrupar a las pocas bases que le quedan y hacer de este instituto político una fuerza de oposición real que defienda los derechos no sólo de sus agremiados si no de los pocos votantes que todavía quedan por ahí.

#ElPRIPropone que le digamos a Clemente Jacques como se hacen los chiles, y tal cual, propone, entre muchas otras iniciativas que:

Para proteger a las mujeres mexicanas que se encuentren en situación de vulnerabilidad

Para dar certeza laboral a las madres solteras y jefas de familia en México,

 

Entre muchas otra linduras que pueden checar desde luego en sus redes.

 

Lejos queda todo aquel aparato que no por no ser el partido en el gobierno se ha perdido y a partir del cual las Brigadas Médico Asistenciales brindaba asistencia médica, legal y asistencial a la población con necesidad y también a quienes se acercaban aunque su necesidad fuese solo temporal.

El PRI se desbarató, se cayó y sigue desapareciendo en manos de los sátrapas seguidores detrás del partido y al frente del PRI nacional.

A rio revuelto

Por: Sergio Jiménez Barrios.

El rio esta revuelto y más que contaminado, la escena política del país y sus protagonistas nadan de a muertito sobre el Covid-19 tratando de parecer sanos cuando muchos de ellos están ya dando las últimas, sin credibilidad, en peligro de extinción, acéfalos, y llenos de maleantes, pusilánimes y remoras del poder que sólo podríamos haber imaginado en nuestras peores pesadillas, los partidos políticos están muy lejos de ser una oposición responsable y seria para el partido en el poder.

Con dirigentes carentes de inteligencia y fuerza para reagruparse, sin creatividad y mediocres PRI, PAN, PRD, PVEM, NUEVA ALIANZA, PT y algún otro que se cuele en la escena política no han hecho tal vez más que cuidar los recursos obtenidos por ley y cuidar de seguir teniendo representatividad para no perder el registro, situación que para algunos es más que probable.

Con comerciales insulsos, poéticos y melosos en los que se observa un dirigente enamorado de su personalidad Alejandro Moreno y el PRI, no atina a ser una oposición real y no hablemos de tener una postura firme a favor de la sociedad, que por estos tiempos de 4T está siendo maltratada en todos lo sectores salud, economía e inseguridad. Y aunque sus representantes en el Senado y la Cámara baja mantienen un “discurso opositor” siempre ceden apoyando las iniciativas que promueve el Presidente.

El PAN por su parte, dirigido por Marko Cortés no logra reagruparse, ni sus mismos militantes creen en el y no se avizora en las elecciones intermedias, ni la más remota oportunidad de ser una opción ganadora, y aunque su trabajo es digno en las Cámaras es insuficiente.

Por su parte el PRD no pierde tiempo de sacar de las catacumbas de sus inicios las practicas populistas que los llevaron a ser la fuerza que derrotó al PRI en la Ciudad y que vistió de amarillo a muchas entidades, vuelven a reagrupar a la sociedad a partir de anuncios televisivos en los que ponen a su disposición ayuda legal a problemas que ahora mismo están siendo mal atendidos por el gobierno como es la salud, ¡AGUAS! Ellos saben como hacerlo y no lo han olvidado.

Y el gran ganador en esta revuelta de aguas parece seguir siendo MORENA, aunque su poca sensibilidad ante esta crisis de salud, sólo les de para ver si se distraen sus militantes y mientras los ojos del mundo están bien puestos en el Covid-19 ellos entronizan a un nuevo dirigente.

Hasta aquí un breve panorama político y un muy mal augurio para las “fuerzas políticas” en el país.

El pantano campechano que devora al PRI

Más de dos veces se ha escuchado entre los pasillos tricolores que Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI, padece el síndrome del abogado pantano; que en su afán por liberar a su cliente lo hunde más.

Así el campechano, su inagotable impericia han conducido al PRI a los rescoldos más ridículos de lo que fue el súper partido.

Y en paráfrasis al propio Alito, si de algo hay que culpar al PRI es precisamente de haberlo ungido, pues a su vez el será el culpable de aniquilar al revolucionario Institucional.

Primero Alito se encargó de desplumar al partido incluso antes de llegar a la presidencia, su campaña fue atroz, comandada desde Palacio Nacional por el mismísimo Peje, cumplió el designio de echar fuera a figuras de la talla de Ivonne Ortega y José Narro.

Ya en la presidencia se ha conducido sin recelo como el perrito faldero del presidente, que de repente hace como que se enoja para llamar la atención de su amo y que lo invite a algún eventito y lo tenga sentadito en un rincón. Con eso eso es feliz.

Resulta grave también el anacronismo casi histórico con el que aborda uno de los principales temas de la agenda mundial, pero que en el país y en particular en la Ciudad de México es de relevancia, el respeto a los derechos femeninos y la violencia de género.

Ante la apabullante y justificada repulsa femenina, Moreno Cárdenas cede el poder del partido a quien fue señalado de manejar una red de prostitución. Nada más y nada menos que Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, a quien calificó como amigo.

No me ayudes compadre, dicen todos los priístas verdaderos, Alito y su simpática idiotez va a llevar a la tumba al PRI, y no por el coronavirus.

Alejandro Moreno, el dirigente castrado.

En días recientes se reunió un grupo de priístas de prosapia, cuya raigambre ideologíca política se muestra incorruptible en tiempos de la 4T, de esos que como dice el dicho, «de hueso colorado», vienen muy bien para el caso del partido.

Entre ellos, uno con más de dos décadas de imbatible militancia; Pedro Ugartechea, quien entre otras cosas acertó al esbozar las razones por las que Alejandro Moreno Cárdenas debe renunciar a ese partido.

Ugartechea reveló que durante la su campaña para conseguir la dirigencia del PRI, y con el único afán de allegarse más simpatía de la militancia comprometida, la real; Alito se comprometió «con huevos» pero hasta el momento de eso no se ha visto nada, las palabras quedaron en el aire, junto con los huevos.

El campechano no sólo no limpió al partido sino que lo enpuercó más, en todos los sentidos. Por un lado; priístas notables ya dejaron el barco ante el inminente regreso de la peor cochinada; el Comité Ejecutivo capitalino es la prueba inequívoca, dominado hoy en día por Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, un marrano en toda la extensión de la palabra. Además de su residual origen, De la Torre lidera la mafía que desde hace varios años controla los dineros y oficinas del partido pese a que sobre él pesan carpetas de investigación por Trata de personas; una red posiblemente operada por su pupilo Israel Betanzos, quien actualmente ostenta la presidencia local con la misma legitimidad que un muñeco de ventrílocuo.

La falta de palabra hace ver a Alito, dijo Pedro Ugartechea, como un dirigente castrado.

Por eso a la falta de palabra que dijo lo consideramos el dirigente castrado.

¿A quién hay que culpar ahora?

Pof: Sergio Jiménes Barrios

No hace mucho se difundió la muerte de la primera víctima fatal del coronavirus en el país, justo aquí en la Ciudad de México; por fortuna para la persona, para la comunidad y para el gobierno, la noticia resultó falsa. De inmediato la 4T se rogocijó en descalificaciones a sus adversarios conservadores, pues eran ellos que con el golpeteo contra el divino macuspanense, como según se cree él mimo, desean desestabilizar al gobierno y evitar que se consolide el cuarta transformación.
“Están desesperados”, “moralmente derrotados”, y demás lugares comunes se escuchaban en los pasillos de Palacio Nacional y del Antiguo Palacio del Ayuntamiento; sentían que no cabían, que el suelo no los merecía, pues su estrategia es la correcta y una vez más se demostraba que ellos son la víctima del conservadurismo rapaz e insensible, irresponsable ante la contingencia.
Pero el gusto no les duró mucho, días más tarde se confirmó ahora si la primera muerte en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. Un adulto joven que no había viajado ni había tenido contacto con alguan persona que había viajado, es decir contrajo la enfermedad aquí, en la capital. También se supo de otro caso de gravedad, también joven y tampoco viajó ni se acercó a alguien que había viajado, pero había asistido al Vive Latino.
Previamente las autoridades habían dicho que no había peligro, que todo era en efecto, una maquinación ansiosa de los conservadores. El presidente lo demostraba mordiendo niñas en medio de aglomeraciones, todo eso si es algo responsable, según ellos.
También dijeron que se daría prioridad a quien había viajado pues representaban mayor riesgo, mientras se permitió el desarrollo de las actividades normales; como si esas personas llegaron en una cápsula y no tivieron contacto con nadie. El aeropuerto fue durante los primeros días más permeable que la página del Congreso capitalino, recien hackeda.
Mientras tanto en la capital, la poco creativa Claudia Sheinbaum secundaba a su jefe con actos llenos de responsabilidad como permitir la celebración del Vivel Latino, aunque las conservadoras autoridades de salud mundiales habian recomendado evitar las contraciones masivas. ¿Qué van a saber ellos de prevención frente a una eminente doctora en ingenieria ambiental, a la que se le ropen los cables de un tren ligero recien inaugurado?
Ahora a quién culpar, a quién responsabilizar de una situación, que si bien no es grave, puede ser el inicio de una catástrofe sanitaria sin precedentes.
No se puede culpar a los medios de mal informar, ya no, no tendrías sustento ese argumento. Aunque pocoso de sus argumentos pueden sostenerse lógicamente, no como aquel en el que el subsecretario de salud, dijo que el presidente tienen una fuerza moral y no de contagio, para Ripley.
A quién culpar, ¿a los organizadores del concierto por no tomar las precauciones debidas?, no sería posible, no lo hubieran permitido, como se recomendó.
Culpar a al pueblo sabio tampoco pues ellos mismos desovedecen las recomendaciones; Claudia orgnizó una “caninata” y hasta un tequió en una barranca de basura se aventó.
Por la muerte se dice que la situación se agravó pues el paciente era diabético. Un respiro, fue eso la causa de la muerte, la conservadora diebetes.
Porque la estrategia del gobierno para enfrentar la pandemia es la correcta, ya nos dijeron que no la van a cambiar, no les importa todo lo demás

MILITANTES PRIISTAS, TRATAN DE CONVENCER AL EXLEGISLADOR SERGIO JIMENEZ BARRIOS PARA QUE RENUNCIE AL PRI

Por abandonar los ideales, desoir a las bases, además de la incumplida promesa de un cambio en el PRI capitalino, entre otras cosas, se fue uno de los legendarios militantes del tricolor, Carlos Jiménez, quien tras 46 años de militancia deja al partido en manos de la peor calaña política que ha manejado al tricolor.
Lo que antes fue el super partido, nadie lo niega y en coincidencia con Jiménez Lizardi, empezó a decaer junto con la figura del Colosio, el interior del partido empezó a debatirse entre disputas internas que pudo superar, y como cualquier organismo infectado, comenzó a pudrirse por dentro; lo que quedaba era sólo imagen, parapeto sin sustancia que bien representaba el rostro de Peña Nieto. Sólo una cara bien definida, pero nada más.
Lo que representa al PRI hoy en día es la desfachatez, el cinismo, el valemadrismo ante la realidad de un país que se les fue de las maños.
Los priístas, guiados por los designios de Moreno Cárdenas están tan cegados como aquel que creía que México crecería 4 por ciento y que hoy asegura que el coronavirus es un intento conservador más para golpear a la 4T; de ese tamaño es si ingenuidad.
El partido se desmorona en las manos de Alito y Cuauhtémoc Gutiérrez; hoy fue Carlos Jiménez Lizardi, mañana quien o quienes. Cuántos nos iremos, o ya nos fuimos.

Alejandro Moreno y los «milagros» del pasado

No se baja de la nube, Alejandro Moreno, ahora sacó de la chistera, que al PRI lo extrañan. Nada más alejado de la realidad y mucho más ahora que la coyuntura apunta a borrar del mapa toda esa herencia política, administrativa y cultural que nos dejó su imperio de siete décadas.

El líder del nacional del PRI vive la fantasía de regresar al poder, pues dice, «al PRI lo extrañan para dar resultados». Pero fue justo por sus resultados por lo que ya no está en el poder. Parece que Alito no tiene la suficiente inteligencia para entender que si no abandona las viejas prácticas corruptas, no conseguirá nada.

El campechano dice que su partido trabaja para obtener triunfos electorales en el proceso electoral del 2021. Desde luego, trabaja a base de corrupción y aliandose con lo más podrido del PRI, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, por ejemplo.

Expuso que el Revolucionario Institucional, es un partido social demócrata, de centro progresista que está a favor de las causas de las mujeres, de los jóvenes, del medio ambiente, del cambio climático, de la inteligencia artificial, de todo lo que les lleve a ser un mejor partido y país.

 

Ni demócrata ni progresista, tampoco comprometido con el género femenino. La Ciudad de México es la prueba, en manos de un misógino.

Lo que si dijo cierto es que no se ven resultados con la 4T, y que eso ya genera decepción de muchos mexicanos, también cierto; pero tampoco tiene calidad moral para hablar del gobierno si él mismo es algo así como el monito cilindrero de Andrés Manuel López Obrador.

Imposible que repunte el tricolor, pues si bien hay decepción, todavía muchos mexicanos no se quitan la venda y justifican todo lo que sale de Palacio, especialmente las campañas de odio contra los adversarios conservadores y los viejos regímenes.

PRI se hundirá por su propia ceguera

Dicen que no hay peor ciego que aquel que no quiero ver. Una venda en los ojos es origen de muchos problemas, siempre hay algo que pudo haberse evitado si se hubiera advertido a tiempo; como una diabetes o un cáncer, generalmente con fines trágicos.

Eso le ocurre al PRI tras 91 años de existencia. Desde hace algunas décadas se confeccionó la catástrofe en la que ahora está sumido, pero la condición pusilánime terminó de arraigarse con la llegada de Alejandro Moreno al despacho principal de Buenavista.

El del campechano es un liderazgo fundado en la rapiña política y en la ignominia más severa que ha padecido ese partido. Desde sus entrañas se gestó su propia infección; digamos que Alito es como el parásito que infectó al organismo para destruirlo por dentro.

Quien lo advirtió a tiempo ya se fue, se curó; quienes no, se regocijan en el lixiviado, cegados con la falsa idea de que resurgirán; como ocurre en la Ciudad de México, donde Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre se apoderó de lo que queda del PRI a través de un mequetrefe, un trapo político como Israel Betanzos.

Con liderazgos como el de Cuauhtémoc y Alito; hasta un niño puede ver qué el tricolor no saldrá de la cloaca.

Tras 7 décadas de indiscutible poderío el super partido quedó fuera de la escena política del país, quizá para siempre.

Contrario a la fantasía de Alejandro Moreno, expertos opinan que no cuenta con liderazgos que le permitan resurgir y volver a tener el poder.

Su escenario es complicado; aunque sea el partido más antiguo y por momentos pudo adaptarse y afrontar retos; hoy en día eso es insuficiente, según consideró el politólogo y catedrático de la UNAM, Edgar Ortiz Arellano.

“El problema es que salió en muy malas condiciones la última vez que tuvo el poder. En 2012 resurgió y con muchas expectativas, pero también con un buen número de gobernantes jóvenes que no supieron hacer las cosas», y ante eso las consecuencias fueron implacables y definitivas.

«El gobierno de Peña se desgastó con actos de corrupción y falta de estrategias políticas para tratar asuntos como el de Ayotzinapa. Salió el PRI por la puerta de atrás”, expuso.

Para dar un paso más atrás, el PRI no termina de asumirse como oposición, quizá no sepa hacerlo. El papel de la oposición consiste en defender a la ciudadanía ante los abusos de poder, algo que el PRI no sabe hacer, no está en su genética; y como lo ha demostrado su anodina dirigencia, está disminuido, sometido y ninguneado bajo el yugo de la 4T.

El partido no tiene un liderazgo duro para regresar como fuerza política, ya que los errores del pasado le han costado el rechazo y hartazgo del electorado; expuso por su parte el politólogo de la UAM, Víctor Alarcón .

“Los antecedentes de priistas ligados con el crimen y actos de corrupción nos deja un repertorio de cuadros políticos con liderazgos sin capital político, sin nivel de discurso que les permita generar un contraste con la Presidencia», sostuvo.

Con Alejandro Moreno se echó por tierra toda la experiencia histórica, él no tiene el background, el roce político que implicaba tener presencia nacional. Eso queda claro cada vez que se arrodilla ante los designios de Andrés Manuel.

Eso, entre la corrupción que nunca pudo sacudirse; ocasionaron la natural desbandada. Cuando el barco está en picada, lo natural es que todos salven sus vidas.

“Ya no existen los votantes fieles en el PRI y esto puede ser un condicionante para las elecciones de 2021, porque bajo este esquema de voto a cambio de quién me puede ofrecer o quién puede poner a mi alcance los programas sociales, probablemente baje el número de diputados federales, presidencias municipales y regidurías; esta elección será determinante”.

Y los pocos líderes que convocan multitudes son desdeñados por la dirigencia, pues en su infinita ignorancia temen perder sus puestos de poder, aunque poder en realidad no tienen.

Los casos de Ivonne Ortega y Ulises R

Alejandro Moreno y el Síndrome de la 4T

Así como el presidente, Andrés Manuel López Obrador acostumbra culpar a sus antecesores por los problemas que aquejan a México, el presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno, también cayó en la tentación de culpar a sus antecesores al referir que la debacle del PRI inició con Francisco Labastida Ochoa, quién según Alito, debería trabajar en los momentos más complicados del partido.

«Si perdió la Presidencia de la República en el año 2000, no es culpa mía. Ahí fue donde empezó la debacle del PRI”, consideró el campechano.

Pero además del Síndrome de la 4T parece que a Moreno también lo ha invadido la amnesia, pues olvidó que en 2012 el PRI recuperó la presidencia a manos de Enrique Peña Nieto, de manera contundente.

Hace falta que alguien le expliqué a Moreno Cárdenas aquel adagio que reza: “Quién no conoce su historia está condenado a repetirla”; de tal suerte, con sus desplantes de arrogancia infundados únicamente conseguirá hundir más al revolucionario institucional.

Pero en su ceguera sólo atina a sugerir que quien quiera trabajar por el bien del partido lo haga sin estorbar. Para eso él debería ser el primero en mirarse en el espejo, pues desde que se supo que contendería por la dirigencia nacional el partido se vio envuelto en las viejas prácticas de compra de votos, acarreos y corrupción interna. Es decir Alejandro Moreno Cárdenas es el estorbo más grande que el PRI tiene en estos momentos.

Lo alarmante del asunto es que los notorios indicadores de desastre no consiguen concientizar al dirigente priista, y con la falsa idea de fortalecerse se allega de las figuras más deplorables que han constituido ese partido, cómo Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, quién de manera indirecta se apoderó otra vez de la fracción capitalina del tricolor.

Para nadie es secreto que esa alianza únicamente traerá desgracias al partido y un futuro ya conocido. Una nueva derrota electoral en los procesos siguientes, además de la incesante pérdida de militancia.