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Yo comunico, tu comunicabas.

Por: Lorena Osornio E

Nadie escapa a la violencia, plagados están los medios de comunicación de ejemplos, policías contra transportistas, población común contra delincuencia, artistas contra sus parejas, mujeres asesinadas sin aparente razón todos los días en todo el territorio nacional, y ahora hasta las “figuras públicas” que se supone que son líderes de opinión, sin dejar de mencionar la violencia que el propio gobierno ejerce desde las mañaneras sobre la ciudadanía negándole sus derechos fundamentales con excusas y discursos ridículos, y hasta haciéndonos responsables de una atención que muchos pagamos para recibir.

Platicaré un poco sobre la impresión que me causa el ver a dos personajes que desde el inicio de su mancuerna se distinguían por tener un espacio propagandístico a favor de la Cuarta Transformación y esto pudiera ser una base firme para que funcionara con éxito cuando menos en lo que respecta a su público cautivo, a uno que otro interesado o curioso o despistado que cayera por el canal 11 mientras su programa se transmitía.

Pues resulta que “John y Sabina”, de apellidos Ackerman y Berman respectivamente, demostraron que una educación académica superior a la de otros -presumido por ellos mismos- no siempre va acompañada de valores humanos, resulta que John hizo objeto de violencia de género a la coconductora del programa que ambos tenían descalificándola públicamente e ignorando su participación, sus decisiones y nulificando durante algunos programas su presencia.

Los hombres han tenido el lugar privilegiado siempre por sobre las mujeres (el patriarcado) y por ello la desigualdad, el sometimiento físico o psicológico que ejercen los primeros sobre las segundas hace de la violencia un asunto de género, callar, burlarse, interrumpir o ignorar, no sólo descalifica al otro si no que propicia un ambiente tóxico que sólo polariza las relaciones humanas.

Por muy empoderadas que puedan parecer las mujeres, son los hombres quienes en la mayoría de los casos han decidido abrir los espacios que tras muchos años de lucha ocupamos en empresas, gobierno y vida pública, y no en pocas ocasiones hemos visto que estos también se prestan sólo a ser una pantalla de democracia que son condicionados y transitorios, y que en muy pocas y contadas ocasiones son respetados.

No dejo de mencionar la actuación también vergonzosa de Canal 11 que aporto mucho a este escándalo no dándole su lugar a Sabina cortando la transmisión del programa del día 10 de noviembre sin dejar que ella se despidiera, declarando que “Sobre el tema de John y Sabina el Once no tiene ningún comentario al respecto…”y para que nadie se pelee, porque son personajes impuestos por el gobierno, canceló el programa que se estaba emitiendo y como premio a los dos les dio un espacio por separado por mostrarnos lo peor de cada uno.

Les dejo para la reflexión el hecho de que validar lo que John hizo dándole un programa de opinión legitima las prácticas violentas, y abre la puerta para que la desigualdad siga avanzando con total impunidad.

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