Por: Lorena Osornio E.
Cuan cansados estamos de leer en todas las redes sociales la polémica de todos estos meses sobre si el presidente de la república debe usar o no cubrebocas, sobre si debe o no su gabinete promover el uso de este sencillo utensilio para evitar la contaminación microbiológica emitida por la boca y la nariz, y cuantas veces hemos escuchado o leído las absurdas frases que inventa para no hacerlo.
En una actitud que pasa por alto todas las costumbres y normas que dirigen el comportamiento humano en una comunidad, todos y cada uno de los personajes que dirigen el destino del país son omisos no sólo a su salud si no a la de quienes los rodean dando así un pésimo ejemplo para la ciudadanía que tampoco es muy ordenada en su generalidad.
Aunemos a esta especie de anarquía poblacional y gubernamental todos los problemas que ya teníamos como escasez de insumos médicos para altas especialidades, mala o nula atención, falta de personal y ahora contratación de personal no profesionalizado y al que por relaciones públicas o afinidad con la doctrina política que profesa les ha dado más facilidades que a los que se preparan en este país, creando así una nueva crisis en el sistema médico.
Las señales tan confusas e información sesgada que esta administración -la federal y la local también- transmite a la ciudadanía ha dejado crecer de este modo la desesperación, la ignorancia, la violencia en contra de la comunidad médica, la incertidumbre existente entre la población precisa un estado firme y estable.
Si bien las figuras de poder y de dirección deben proyectar confianza a la población, la negligencia con la que actúan entre ellos mismos y para con quienes los rodean haciéndolos trabajar sin importar si son población en riesgo los hace faltar a las leyes y condiciones de trabajo existentes que ni siquiera conocen y si las conocen no les importa omitirlas para dar una apariencia de estabilidad de la cual estamos muy lejos.
El sentido de urgencia con el que tratan las obras de construcción de la 4t que por el momento no son de utilidad ni en un futuro inmediato por la crisis mundial que generó la pandemia solo descubre la falta de empatía con que este gobierno se conduce hacia sus gobernados.
Y ahora podemos también hablar además de la poca visión política y la ambición política del gobierno en turno al comenzar giras que no son necesarias más que para ganar votos y tratar de afianzar la votación de los lugares a donde va en favor de su partido.
A un año y días de haber protestado guardar y hacer guardar la Constitución Política de los estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República … mirando en todo por el bien y la prosperidad de la unión, es tiempo de demandarles no sólo al presidente si no a todos y cada uno de sus colaboradores que no se tomen literal el guardar y hacer guardar, que saquen todas y cada una de las leyes y las hagan cumplir en favor de los ciudadanos, que den respuesta humana a las peticiones que permitan mirar por el bien y la prosperidad, que dejen de ser sólo la imagen de un país “prospero” de la cual estamos muy lejos, y que le cumplan al país.






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