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Tolerancia y respeto, ¿una realidad?

Por: César Enriquez

¡Estoy muy encabronado¡ No señorxs, no es que ahora a los gays les moleste todo y cada que alguien piensa diferente lo tachan de homofóbico.

¿Usted vería posible una película donde nos aleccionen sobre el lado positivo de la esclavitud? ¿Donde se exiba que ser de tez morena o negro, implique que debes servir a la gente blanca y poderosa? ¿Usted vería una película donde ejemplifiquen y vean positivo que la mujer debe ser sumisa, no votar y no deba asumir cargos públicos como fue durante siglos? ¿Le suena arcaico lo que le digo? Los derechos que ganaron estos grupos a base de trabajo, lucha y equidad es lo que la comunidad homosexual y de diversidad está ganando. Pensará: ¡No es equiparable! Pues le cuento que es exactamente equiparable a los ejemplos antes puestos. Los grupos conservadores han decidido y ormado las leyes de este mundo social a su antojo. Los derechos obtenidos por la comunidad homosexual son un hecho en este país. Y para intentar frenarlos con discursos extremistas melodramáticos y maniqueos es que aparecen películas como PINK. Un seudo film mexicano con dinero de grupos cristianos de manufactura barata, pobre en todos sentidos: actuaciones, discurso, arte, etc. Basta ver el trailer para captar el discurso moralino y torcido. ¿Los gays deben adoptar? Si, como cualquier ser humano capaz de dar amor, comprensión y educación a su vástago. Dice el director en una entrevista: Los niños absorben como esponja lo que ven en su familia. Yo soy homosexual. ¿Podría decirme este director mequetrefe de donde absorbí eso de mis padres? Si ustedes me conocen ¿podría decirme alguien que no soy capaz de adoptar y de formar una familia basada en el amor? ¿De procurar al que amo y darle una educación libre, artística, dotarlo de cariño y cuidados? Y de errar tal vez y no hacerlo como creí correcto, nadie aprende a ser padre. Tengo ese derecho también.

¡Estoy enfadado! Por eso y muchas cosas más una película así no debe existir. Con un reparto sin un ápice de calidad artística, un guión de melodrama barato y erróneo en su discurso que apela contra los derechos humanos plagado de clichés homófobos (gays afeminados, gays en drogas, gays con VIH, gays promiscuos), una producción de tres pesos mal empleados y un «director» ‪#‎Franciscodeltoro‬ sin oficio, retrógrado y sin talento se augura obviamente el más rotundo fracaso.

Las leyes ya lo aprueban: Mi derecho a la equidad es ya un hecho y así usted y los grupos ultraconservadores griten, pataleen, berreen, protesten, hagan marchas, oren a su dios (que seguramente no es un dios de amor) ¡Yo y muchos que no somos heterosexuales podemos ya formar una familia! Y no precisamente la que se plasma en este insigne videohome. Tal vez no se pueda prohibir su exhibición pero si está en sus manos decidir verla o no. Recuerde: Ver PINK es atentar contra los derechos humanos y contra su salud, seguro saldrá con cataratas, prurito y seguidilla. El cine mal hecho, mal contado y pésimamente actuado es lo que provoca. ¡Tome usté sus precauciones!

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