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México compra seguros contra desastres

*** Pero a pesar de la repetición de éstos, no cobra un solo peso de cobertura
*** Por las “características” de “Ingrid” y “Manuel”, no se pudo obtener beneficio alguno de los seguros contratados para 2013
*** Piden José Luis Muñoz Soria, Fernando Belaunzarán Méndez y Guillermo Sánchez Torres cuentas al respecto a Luis Videgaray Caso
Ignacio Arellano Mora
Desde hace varios años, el Gobierno mexicano eroga sumas multimillonarias por pago de seguros contra riesgos catastróficos y, a pesar de la alta sucesión de sismos, huracanes y ciclones periódicamente en el país, ha sido incapaz de cobrar coberturas de ese tipo, para desgracia de millones de afectados.
Por tal razón, los diputados federales José Luis Muños Soria, Fernando Belaunzarán Méndez y Guillermo Sánchez Torres emplazaron al titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray Caso, a dar cuentas sobre la actuación de esa dependencia respecto a este punto.
Específicamente le solicitaron informar sobre los instrumentos financieros emitidos de 2005 a la fecha, así como el tipo, las condiciones de cobertura, activos protegidos, importe pagado por la erogación de cada uno de ellos y los beneficios obtenidos, si acaso los ha habido.
En especial le pidieron detallar cuántos de los instrumentos contratados para la cobertura de riesgos se han hecho efectivos y los monos correspondientes, así como revelar si en lo que lleva de su gestión se han emitido para asegurar la infraestructura pública de las entidades federativas.
En su repaso sobre el uso de este tipo de instrumentos, los parlamentarios perredistas refirieron que, en su momento, el entonces coordinador nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Luis Felipe Puente Espinosa, reconoció que, de los bonos catastróficos contratados con el Banco Mundial en 2006 y 2009 contra huracanes y terremotos, nunca pudo cobrar un sólo peso.
A su vez, el especialista en administración de riesgo de desastres del Banco Mundial, Oscar Ishizawa, afirmó que México no podría ejercer el bono catastrófico Multi-Cat emitido en octubre de 2013 por 315 millones de dólares para atender los desastres provocados por las tormentas “Ingrid” y “Manuel”.
Según dicho funcionario, esto sería así porque “las características físicas” de ambos fenómenos no estaban consideradas en dicho instrumento.
Al recapitular sobre esta historia, los congresistas apuntaron que el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) surgió a fines de los 90 como un mecanismo presupuestario para apoyar de manera eficaz y oportuna a la rehabilitación de la infraestructura federal y estatal afectada por desastres naturales.
Originalmente se creó dentro del ramo 23 del Presupuesto de Egresos de la Federación de 1996 y luego se hizo operacional en 1999, cuando se emitieron las primeras Reglas de Operación.
Entre 2000 y 2004, el Banco Mundial “asesoró” a México en el marco del Proyecto de Gestión de Desastres Naturales y en 2005 el Gobierno otorgó al Fonden facultades para desarrollar una estrategia de cobertura del riesgo catastrófico que incluyera instrumentos y/o mecanismos financieros.
 
PRIMER BONO CATASTRÓFICO
En 2006, el Fonden emitió su primer bono catastrófico llamado Cat–Mex, que diseño la SHCP con apoyo del Banco Mundial. Éste fue el primer bono catastrófico de América Latina y cubriría efectos de terremotos en zonas específicas del territorio mexicano.
Con una cobertura máxima de 450 millones de dólares durante tres años, la reclamación del seguro pudo haberse activado mediante una declaración de desastre si hubiese ocurrido un terremoto que cumpliera con determinado nivel de criterios, como magnitud, intensidad y epicentro ubicado en ciertas zonas.
Al vencerse este bono en octubre de 2009, el Gobierno emitió el segundo por tres años con base en el Programa MultiCat recién establecido con el Banco Mundial con cobertura por 290 millones de dólares, de los cuales 140 millones eran para sismos y 150 millones para huracanes.
Fue conocido como MultiCat México y proporcionaba un seguro paramétrico al Fonden contra riesgo de sismos en tres regiones de México y contra huracanes en los litorales de los Océanos Pacífico y Atlántico.
Además, en 2011, el Fonden adquirió una cobertura catastrófica para activos públicos y vivienda de población de bajos recursos a través de un seguro por 400 millones de dólares.
Un tercer bono con mayor cobertura fue emitido en 2012. Cubre extensas zonas sísmicas, así como huracanes en dos zonas del Pacífico y una del Atlántico hasta por 315 millones de dólares: 140 millones para terremotos, 100 millones para huracanes en la Costa del Pacífico y 75 millones de dólares para la del Atlántico.
Preliminarmente se sabe que México pagó una prima de 95 millones de dólares para el período 2009-2012 y el Fonden financió estudios de diseño por 15 millones de dólares. De esos seguros, aparentemente no hay retribución alguna.
Por la importancia que este desembolso, al parecer sin beneficio alguno, tiene para millones de mexicanos afectados cada año por desastres naturales, los perredistas pidieron al Congreso de la Unión, a través de su Comisión Permanente, respaldar su petición de información.

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