- Demanda revisar la evolución de la legislación fiscal, para mejorar la competitividad de las empresas
- Pidió combatir la opacidad, la corrupción y la impunidad, tres de los principales males de aquejan a la sociedad mexicana
La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) propuso un Acuerdo Nacional por el Trabajo y la Seguridad Social, construido con base en el diálogo tripartita entre trabajadores, empresarios y el gobierno.
El presidente entrante de la COPARMEX, Gustavo de Hoyos Walther, dijo en su mensaje de toma de protesta reconoció ante el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, la importancia que para los empresarios y la sociedad toda tiene el compromiso explícito del gobierno federal de preservar la estabilidad como la máxima prioridad y como base del crecimiento sostenido y el desarrollo duradero.
El empresario reconoció además el trabajo que en sincronía realizan el Banco de México y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, cada cual atendiendo el mandato legal que les corresponde, para preservar la estabilidad de la economía.
En el evento, al que asistieron los secretarios de Economía y Hacienda y Crédito Público; los gobernadores de Oaxaca, Estado de México y Chihuahua, legisladores, embajadores y 700 empresarios de todo el país, el dirigente del sector patronal señaló que la competitividad de las empresas mexicanas requiere de una evolución de la legislación fiscal.
“Todos reconocemos la necesidad de que el Estado cuente con los recursos suficientes para cumplir con sus propósitos”, dijo.
“El reto está en explorar adecuaciones que genere mayores incentivos a la formalidad. Y que sean más personas, las que contribuyan al gasto público”, señaló
El empresario consideró necesario encontrar regímenes alternos de cumplimiento para la micro y la pequeña empresa, debido a que el régimen general de ley, por su complejidad, implica altos costos de cumplimiento.De Hoyos Walther dijo que se necesita un sistema en el que sea más sencillo ser un contribuyente cumplido. “Menos costoso para registrar, calcular y enterar”.
De Hoyos Walher dijo que son muchos los retos y desafíos que enfrenta México y consideró que tres son de primer orden:
Señaló que los empresarios y la sociedad aquilatan en toda su dimensión las reformas estructurales, sin embargo dijo que ello “no debe llevarnos a la pasividad e inmovilidad”.
En nombre del sector patronal, De Hoyos Walther hizo un llamado para que desde el Gobierno de la República y desde el Congreso de la Unión “se rompan paradigmas y se elimine o modere toda aquella regulación que pueda ser un inhibidor de la competitividad”. Puso como ejemplo la reciente promulgación de la reforma legal que dio vida a las Sociedades por Acciones Simplificadas.
En este punto reconoció la apertura al diálogo que ha mostrado el Secretario de Hacienda y su equipo inmediato, para analizar opciones, validarlas e idealmente llevarlas al Poder Legislativo.
El empresario consideró por otra parte que “la fragilidad del estado de derecho en México, no es consistente con el lugar que ocupa México como una de las economías más desarrolladas del mundo”.
El dirigente del sector patronal dijo que es necesario fortalecer el Estado de Derecho en cuatro de sus dimensiones: seguridad personal, seguridad patrimonial, transparencia y combate a la corrupción y la impunidad.
Reconoció el trabajo de las fuerzas armadas, Ejército, Fuerza Aérea y Armada en materia de seguridad y demandó que esta cruzada no baje en intensidad.
“No queremos ni un solo trabajador con miedo caminando a su trabajo, y ni un solo empresario oculto por miedo a la extorsión”.
Señaló que Hay riesgo en carreteras, de que una carga completa de mercancía, producto del trabajo de una empresa, sea sustraída en forma impune con todo y su transporte, y luego se encuentre en el comercio ilegal”.
Explicó que “la falta de certeza en los derechos de propiedad amplias extensiones del territorio rural y en zonas urbanas, sigue siendo un inhibidor del desarrollo”.
“No son pocas las veces en que un desarrollador industrial, turístico o de vivienda, debe comprar dos o tres veces la misma propiedad, para tener certeza y atenuar riesgos, antes de iniciar una gran inversión”.
El empresario señaló que “la opacidad, la corrupción y la impunidad son tres de los principales males de aquejan nuestra convivencia social”.
Hizo un llamado a los Senadores, Diputados Federales y Diputados Locales, cada cual en la esfera de su competencia, para que antes en este año, puedan aprobarse todos los cuerpos normativos necesarios para dar vida plena al Sistema Nacional de Transparencia y al Sistema Nacional Anticorrupción. Las leyes secundarias, deben respetar el espíritu de la Reforma Constitucional.
Consideró que contar con un Sistema Nacional Anticorrupción en plenitud, es uno de los mayores imperativos para superar las debilidades de nuestro estado de derecho.
“No es casualidad, que el clamor social para combatir la corrupción, haya tomado cauce con la preparación desde la sociedad, de una propuesta de iniciativa de Ley de Responsabilidades Administrativas”.
Señaló que esta iniciativa, conocida como Ley 3 de 3, que fue concebida y desarrollada técnicamente por los equipos del Instituto Mexicano para la Competitividad, Transparencia Mexicana y el Centro Espinosa Iglesias, recibió un amplio respaldo social, especialmente a través de los 65 Centros Empresariales de COPARMEX en todo el país.
“De hecho, las organizaciones sociales que respaldamos la propuesta, esta mañana hemos entregado a la Cámara de Senadores, la documentación que acredita el apoyo de más de 190 mil ciudadanos, debidamente identificados, para que proyecto reciba el tratamiento de iniciativa ciudadana ante esa soberanía popular.
“Confiamos en la sensibilidad social de nuestros legisladores, de todos los partidos políticos, y que con altura de miras, hagan suya la propuesta, y sea una de las piezas torales, que no la única, del Sistema Nacional Anticorrupción”.
De Hoyos Walther dijo que la competitividad requiere, además, repensar los grandes temas del trabajo y la seguridad social, como cuáles deben ser los objetivos y las metas de la política salarial en el México moderno; qué transformaciones de fondo se requieren en las Juntas de Conciliación y Arbitraje, y la Comisión Nacional de Salarios Mínimos.
Asimismo, qué esquemas de contratación laboral deben desarrollarse para que existan oportunidades de trabajo, con perfil específico para los jóvenes, para los adultos mayores, para las madres y padres de familia, para los trabajadores transfronterizos y para quienes participan en ramos novedosos del quehacer empresarial como las industrias creativas.
“Se necesitan esquemas para incentivar fiscalmente a las empresas para otorgar prestaciones crecientes y no acotadas a sus colaboradores, así como evolucionar el sistema pensionario para garantizar un retiro digno, de cara al alargamiento de la esperanza de vida y los hábitos cambiantes de los adultos mayores”.
De Hoyos Walther reconoció que las empresas deben hacer su parte y transitar hacia más altos estándares de productividad.
“De cara a los nuevos paradigmas de los modelos de negocios, resulta imperativo transformarnos a través de una Nueva Cultura Empresarial que reconozca que la creación de riqueza no puede basarse en la reducción de costos sino en la generación de valor en forma compartida”, señaló.
En materia de educación, el empresario demandó al gobierno federal “un paso decidido en la implementación firme e irrestricta de la reforma educativa”.
Finalmente, consideró inaplazable la evaluación de maestros y de los alumnos, ¡que todas las plazas se asignen sobre la base de concurso, y los incentivos se otorguen por méritos”.


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