· Únicas en su género, las 125 escuelas son ejemplo de que es posible desarrollar políticas públicas participativas, asegura Rocío Bárcena
La directora del Instituto para la Atención de los Adultos Mayores (IAAM) de la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal (Sedeso DF), Rocío Bárcena Molina, consideró que las Escuelas de Mayores son espacios educativos incluyentes que transforman la sociedad e involucran a las personas mayores en la definición y desarrollo de sus procesos de construcción de conocimientos para integrarlos en comunidades de aprendizaje.
Únicas en su género, -añadió- las 125 Escuelas Mayores son ejemplo de que sí es posible desarrollar políticas públicas participativas y generadoras de grupos autogestivos y autónomos en la CDMX, así como una alternativa educativa para una población con retos intelectuales, emocionales y sociales.
Durante su participación en el Segundo Foro Internacional Sobre los Derechos de las Personas Mayores, que organiza el Gobierno capitalino, a través de la Sedeso DF, en coordinación con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), definió al programa Escuelas de Mayores como un modelo educativo moderno, que rompe con el sistema pedagógico tradicional y fomenta el autodidactismo, la independencia y autonomía, para lograr un desarrollo integral y sustentable de cada alumno.
Con el tema Escuela de Mayores, manifestó que esos espacios educativos, ubicados en distintos puntos de la ciudad, también representan un cambio en la atención del adulto mayor y en donde sus conocimientos y experiencias, que son elementos de aprendizaje, pueden transmitirse al grupo.
A cuatro años de su puesta en operación, mencionó que en las Escuelas de Mayores se promueve la generación de proyectos y los 125 centros se ubican en espacios físicos que se habilitan para comodidad del adulto mayor y cada uno de ellos cuenta con una educadora del IAAM, que apoya en los procesos de aprendizaje.
Bárcena Molina dijo que en la Ciudad de México las personas mayores gozan de una serie de derechos, como una pensión alimentaria, visitas médicas domiciliarias y gerontológicas, transporte público gratuito, una línea telefónica plateada, los servicios de una agencia especializada para la atención de víctimas de violencia familiar, cine gratuito y turismo social.
Con el tema Experiencias nacionales sobre derechos humanos de las personas mayores, participaron Irving Jaime Lizárraga y Alejandra Pérez, jefe del Departamento Político de la Embajada de Perú en México y coordinadora de Proyectos Formativos Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP-PAMI) de Argentina, respectivamente. Coincidieron en señalar que a pesar de que en cada uno de sus países se han diseñado acciones para garantizar los derechos de los adultos mayores, aún falta mucho por realizar en esta materia.
Jaime Lizárraga subrayó que en Perú opera la Ley para los Adultos Mayores (PAM), que tiene como objetivo garantizar la aplicación de mecanismos legales para el ejercicio pleno de los derechos de ese sector poblacional, los cuales están reconocidos en la Constitución Política y en tratados internacionales vigentes.
En tanto, Alejandra Pérez abundó que en su país se trabaja en un Programa de Formación de Derechos de las Personas Mayores, a cargo de la CEPAL y el PAMI que busca desarrollar herramientas para atender los retos asociados al envejecimiento de la población y se capacita al personal.


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