
Los últimos acontecimientos violentos registrados en la Ciudad de México en contra del género femenino destaparon una problemática ya añeja y poco atendida por las administraciones capitalinas; si bien no es un problema que surgió con la 4T, lo cierto es que las omisiones gubernamentales continúan y en los últimos meses la violencia se ha recrudecido de manera alarmante.
Lamentablemente las ciudadanas y los ciudadanos de esta capital nos encontramos en franca indefensión ante la cada vez más dominante presencia de la criminalidad, pues la timorata actitud del gobierno central, únicamente se limita a repartir culpas.
Pero que cada mañana escuchemos desde la palestra oficial, que la decadencia social es fruto de los gobierno neoliberalres, ya resulta vacuo. Si es que Morena llegó al poder, fue justamente porque la gente ya no estaba conforme con sus gobiernos, si 30 millones de mexicanas y mexicanos decidieron cruzar el color guinda, fue precisamente porque conocía todos los excesos de los gobiernos anteriores.
De tal suerte, no es necesario que día con día nos repitan el mismo estribillo, ya población ya lo sabía, ahora se hace necesario conocer las estrategias, si es que existen, para abatir la delincuencia, principalmente contra niñas, niños y mujeres.
Emitir un emotivo decálogo sólo muestra el profundo desconocimiento que el Ejecutivo tiene sobre la violencia de género; pensar que con diez frases las mujeres podremos vivir tranquilas, suena honestamente ridículo e infantil, como infantiles son las expresiones usadas para referirse a las problemáticas que aquejan a la sociedad; “fuchi, guácala, caca”; y que decir del ya famoso “Ahorita no”, con la que Claudia Sheinbaum ataja cuestionamientos comprometedores.
A los ciudadanos sólo nos queda soportar, además de la violencia; el desconocimiento, la arrogancia y el desdén cuatroteista.





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