Muestra Sheinbaum cinismo y desfachatez ante violencia de género

Por: Lorena Osornio E.

En un afán por identificarse con el problemática de coyuntura en la ciudad y en el país, la jefa de gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum, abrió su corazón para revelar que ella misma ha sido víctima del machismo y discriminación masculina en muchos de los ámbitos de su vida.

Con la desfachatez característica de los cuatroteistas, la científica desaprovechó el espacio y la oportunidad de plantear alternativas para abordar el problema, y sólo atinó de nuevo a repetir lo que ya suena a disco rayado; la problemática surgió y creció con las administraciones pasadas.

Ridícula se ve la mandataria recriminando a gobiernos anteriores, surgidos del mismo partido del que ella emanó.

Si bien, como manifestó la mandataria en su texto, “durante muchos años la violencia contra las mujeres no ha sido dimensionada en su real magnitud; incluso el extremo de esa violencia, el feminicidio, tiene apenas algunos años de haber sido reconocido en el Código Penal”, lo indignante es que ella misma tampoco dimensiona correctamente el problema, pese a haber sido víctima de abusos, no se le ve intención de dar solución.

Sheinbaum denunció que uno de sus profesores de preparatoria la invitó a un viaje para obtener buenas calificaciones y en el mundo académico tuvbo que luchar contra la falsa idea machista sobre la incapacidad femenina.

Preguntas, Doctora Sheinbaum, son varias; ¿por qué no lo denunció en su momento?, ¿qué pasó con el profesor, lo intentó con otras jóvenes al no conseguirlo con usted?

Y si en su juventud no permitió que se vulnerara su integridad y su dignidad, por qué ahora se muestra tan complaciente con uno de los principales machistas, Andrés Manuel López Obrador. A poco no se ha dado cuenta que al de Macuspana sólo le interesa quedar bien él mismo y cuando se cansa de alguien hace todo lo posible por descreditarle, como hace justo ahora con el movimiento feminista. No se deje engañar Doctora, pero si esa es su decisión, al menos no trate de engañarnos a nosotros, no sea vil con un tema tan sensible.

Es verdad que detrás de las agresiones a mujeres hay décadas de desigualdad normalizada, pero sin darse cuenta usted misma contribuyó con eso. Si decidió quedarse callada ante el acoso que sufrió, o de los que ha sufrido su hija, no dude que sus acosadores continuaron haciéndolo. En otras palabras, Doctora, no olvide que omitir denunciar un delito le convierte en cómplice. Es usted cómplice de la violencia de género que vive la ciudad, y ahora como mandataria no tiene pretextos.

Pero no es con retórica expresada en un periódico como se va a solucionar la violencia de género, tampoco será inmediato y fácil; pero la publicación de un artículo en diario para aparentar empatía, es la peor bajeza, sobre todo cuando se tiene la responsabilidad de dar resultados y para ello se cuenta con todos los recursos. Probablemente los agresores de mujeres ni siquiera se enteraron de su publicación y mucho menos la leyeron; así que su mensaje no paso de ser una idea más para ganar reflector.

En su texto recrimina por los roles de género establecidos de manera arbitraria desde hace muchas generaciones y que perpetran una especie de dominación masculina; lo que sorprende ahora, Doctora, es que no quiere liberarse de la dominación presidencial, para nadie es secreto que usted no tiene identidad propia y todo lo que hace viene desde palacio nacional. No tiene usted ni frases personales, sólo se limita a repetir lo que las tabasqueñas neuronas esgrimen, que ya demostraron no ser del todo adecuadas, “fuchi-caca”.

El esfuerzo de su madre por abrir brecha en favor del género femenino se fue por la borda, en el proyecto de gobierno del que usted forma parte se otorga más derechos a los victimarios que a las víctimas.

Si realmente tiene la intención de ayudar, no hace falta modificar marcos legales, basta con hacer efectivos los que ya existen. De nada sirve un registro de agresores que ya agredieron, mejor hay que evitar las agresiones; no hay que corregir sino prevenir.

La problemática de género no es una oportunidad para que usted grabe un video donde diga que también usted sufrió, eso en nada ayuda en nada

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