Anacrónica dirigencia de Betanzos en PRI CDMX

La coyuntura actual apunta hacia el respeto de los Derechos Humanos femeninos y al repudio hacia la violencia de género, nada más noble en tiempos de vanguardia ideológica.

Por eso muchas mujeres valiosas han decidido echar por tierra viejas ataduras y liberar su potencial, que es demasiado, de ahí la fortaleza que han conseguido los grupos femeninos.

Uno de ellos es, Mujeres de Hierro, una organización liderada por Verónica Martínez Sentíes, cuya trayectoria de trabajo y genética política la llevó a ser considerada como, una mexicana «rifadísima».

Ha sido parte de la Secretaría de Economía (antes SECOFI) y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Asimismo, colaboró en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal durante la III y IV Legislaturas.

Pero destaca por su Movimiento que defiende las garantías de las mujeres, a partir del abuso y violencia de género ejercida por el líder del partido al que renunció tras 26 años de militancia.

Para Sentíes, también brillante comunicadora y litigante; es una afrenta, una desfachatez; que en el PRI capitalino se haya tolerado la elección de la que resultó ganador Israel Betanzos, pues es un personaje anacrónico, nocivo y peligroso, por decir lo menos.

Posiblemente fue el vil operador de una red de prostitución, al interior del partido, para complacer a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, entonces dirigente del PRI capitalino y amigo suyo.

Por eso resulta una aberrante querer legitimar su liderazgo en el PRI, es insostenible e indefendible, principalmente porque con Betanzos resurgió de la Torre, como sapo en temporal.

Eso motivó a Verónica Martínez a renunciar al PRI y consigo llevarse un grupo de mujeres igual de valiosas.

Así que cualquier manifestación que emita Betanzos en pro del género femenino, será tan infame como aquel feminicida que, ataviado con una playera que pide «Ni una más», llevó flores al funeral de su víctima. Sólo será una manera de querer aprovecharse del momento y recibir algo de reflector.

Junto con Lorena Villavicencio, conducen el camino de las Mujeres de Hierro.

Si realmente se aplicara la justicia en nuestro país, probablemente Israel Betanzos sería uno de los principales bajo la lupa.

Algunas voces femeninas al interior del PRI ya no ven con buenos ojos que un enfermo de género dirija las riendas tricolores, pues ante la brutalidad de los últimos acontecimientos, reconocen lo peligroso que resulta estár tan cerca de delincuentes sexuales, más aún si entre eso hay una relación de superioridad.

Tratantes, proxenetas, rateros y eternamente perdedores, no por nada el partido se ha desfondado irremediablemente.

Con la actual dirigencia del PRI en la ciudad, estancada en la mediocridad de criterio y oxidada con la misma corrupción de siempre, el partido está condenado a sucumbir frente a tendencias apabullantes y modernistas.

Algunos ya salieron por piernas, sólo se queda a quien le gusta la basura .

De la misma forma se espera la salida definitiva del ex legislador Sergio Jiménez Barrios con un grupo mayoritario de priístas.

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