Por: Lorena Osornio E.
Hay empresarios buena onda que ponen a disposición del pueblo bueno y sabio sus bancos para que sigan depositando y haciendo circular el dinero que hay, aunque sus trabajadores no tengan seguridad y trabajen bajo amenaza.
Hay funcionarios que guasean con el respetable, dirigiendo mensajes a quienes queden vivos después de la contingencia, denostando a los ricos porque ellos no contraen el virus, y hasta aquellos que dan como remedio un caldito y su chilito, que dicho sea con todo respeto si se lo ponen de lavativa probablemente les haga mejor a ellos.
Y partidos políticos millonarios que se convierten de pronto en dadivosos y generosos de su presupuesto con tal que el gobierno no lo maneje, para paliar la contingencia y comprar insumos médicos, hay que crear un fideicomiso dicen para que el pueblo maneje el dinero que donarán, cuando ellos mismos saben que sólo quedarán como aquellos espléndidos personajes que en su momento estuvieron dispuestos a desprenderse caritativamente de eso que a ellos les sobra para beneficiar a sus votantes.
Pero también hay un villano en todo este asunto el INE que de manera contundente y para que no se anden con tonterías les vuelve a recordar como cuando estaban en campaña que “los partidos políticos están obligados a utilizar los recursos de sus prerrogativas para los fines expresos que mandata la ley. Que el INE no tiene la posibilidad de realizar ningún tipo de donación de lo bienes y recursos públicos o privados de que dispongan de conformidad con las normas que regulan su financiamiento, pues la misma no se encuentra entre sus atribuciones como entidades de interés público e incluso se encuentra prohibida en la normatividad que rige la materia. Y ya por último que si devuelven algún recurso sería hasta el mes de mayo que podrían hacerlo”
Es en estos momentos tan importantes cuando su generosidad suena a mentada de madre en el colectivo y cuando deberían dejar de estar presentes para sólo decir tonterías, ¡Ya basta de engaños! La ciudadanía merece respeto y que se respete su dignidad ya que sigue pareciendo que los insumos no aparecerán para hacer fuertes a quienes están dando todo su esfuerzo por los enfermos, es decir los médicos y enfermeros, la fuerza pública, los trabajadores de limpia, y los muchos comerciantes que a pesar del peligro están aún haciendo girar al país.







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