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¡Viva México! pero el de a deverás

Por: Sergio Jiménez Barrios

Como si del niño menos querido del salón se tratara el presidente tuvo que festejar su fiesta sin invitados, pero su festejo fantasma no fue uno más.

En su gran necedad por desafiar a un virus que está minando miles de vidas en el mundo entero, y como al cabo que ni se ve el presidente de la República ese que, si se ve todos los días y en todas sus ocurrencias miles de veces en TV preparó la plancha del Zócalo para hacerse su fiesta particular, fiesta que le costó nada más 12.7 millones de pesos, 3 milloncitos más que el año pasado.

Y para continuar su festejo se armó su desfile particular que incluyó 666 integrantes de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, 15 civiles de instituciones públicas y privadas, 82 vehículos, 54 aeronaves y 66 caballos, para su deleite, y “dice” homenaje a los hospitales reconvertidos en centros Covid-19 y entregó la condecoración “Miguel Hidalgo” a 58 trabajadores del sector salud.

Y como no iba a festejar si con la soberbia que se carga no podía quedarse como niño caprichudo sin su fiesta, no importa que el país se siga cayendo a pedazos, que la delincuencia se siga comiendo las mejores intenciones de los estados de abatirla y que la cifra de 70 mil muertos esté en los datos que él no tiene, miren tuvimos adornos y luces para aventar y regalar.

No importa que la cifra de desempleados aun con los datos que él sigue dando esté en 10 millones, la antorcha de la esperanza ardió encendiendo un pebetero de 50 kilos de gas por minuto, o que la corrupción que el mismo dice no se ha acabado siga haciendo mella dentro del gobierno, es decir de sus más cercanos colaboradores y hasta sus familiares directos, eso a él no le importa porque es su fiesta estuvo llena de pirotecnia y música variada.

Que los hospitales sigan trabajando con lo que les proporcionan de calidad o no, es un logro del personal médico, de enfermería, limpieza y dietas de todos y cada uno de los centros de salud del país, que el país siga de pie no es mérito de la secretaría de economía sino de todos y cada uno de los ciudadanos que todos los días salen a ganarse el sustento de la mejor manera posible y siguen pagando sus impuestos.

Porque sí, más si osare un extraño enemigo, profanar con su planta tu suelo, piensa ¡oh Patria querida! Que el cielo, un soldado en cada hijo te dio, y literal tanto los que le dieron su voto y agradecen sus dadivas, regalos disfrazados de derecho, como los que no lo hicieron seguimos en pie, no gracias a ellos que parecen no mirar para abajo.

Así los Chihuahuenses defienden su derecho al agua aún a riesgo de enfrentarse a sus compatriotas de la guardia nacional, así los padres se ponen la camiseta y hacen unidad con los maestros para seguir enseñando, así los ciudadanos se hacen justicia por propia mano combatiendo a la delincuencia común, así festeja el pueblo, los que han generado patria y libertad para ellos mismos, trabajando mientras otros se festejan en grande sin poder presumir más que el despilfarro que hacen hondeando su bandera de austeridad.

Una vez más no nos queda más que gritar bien fuerte para que este sentimiento nacionalista nos llegue muy dentro y nos provoque a actuar en estos comicios cercanos, ¡Viva México! ¡Muera el mal gobierno!

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