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Viernes 13

Por: Sergio Jiménez Barrios

Yo no se si el 13 es o no de mala suerte, pero mañana viernes 13 es diablo del presidente,  Parascevedecatriafobia es el miedo que muchos tienen a la inminente marca en el calendario de que el día trece de algún mes caiga en viernes, y aunque en México ya le tenemos miedo a todos los días y no se como se le llama a esa fobia este viernes 13 tiene también la peculiaridad de ser el día en que se festejara el onomástico del presidente de la República.

Ese buenista que hace de todos los problemas que tiene el país mera anécdota, el que no tiene tiempo para hablar de asuntos importantes, que puede esperar hasta que sea un día hábil y pueda hablar en cámara de por qué dejo en libertad al hijo de famoso narcotraficante, el que sugiere que sigan saliendo sin preocuparse aún cuando la pandemia sigue y se confirman ya 991,835 casos de personas infectadas por Covid-10, que alarga el Buen Fin, que de buen no tiene nada y si te puede llevar al fin, ese personaje cumplirá 67 años.

Y cómo no llegar a esa edad con salud si nada te preocupa porque por muchos años has vivido a la sombra y buena ventura que te otorga el erario publico y las generosas contribuciones de sus adeptos, porque de tanto buenistas son también solidarios.

Habrá quien le felicite como esos cincuenta espontáneos que ya antes de que sea de mañana le adelantaron las mañanitas que cantaba el Rey David, y también habrá quienes le obsequien felicitaciones y parabienes como si este año que pasó lo hubiese hecho más sabio, más humano y solidario y por eso se los merezca, pero seguro estoy de que ninguno de esos “amigos” y conocidos que le desearan felicidad por su día le dará el regalo que se merece ya hace tiempo.

De adelantado la suprema corte le regaló hace poco su bonita consulta, para la cual tendrá que desembolsar de nuestro dinero 8,000 millones de pesos, el Senado también se puso generoso y le obsequio nada más y nada menos que 68mil millones de pesos de los fideicomisos y fondos que por opacos e improductivos pasaron a formar parte de su fondo para que se regale un aeropuerto, una refinería y un tren, los ciudadanos le regalaron su apoyo para la venta no venta de un bonito avión que todavía conserva, todos estos regalos que le agradaron sobre manera.

Lo que no le han dado y sería un buen regalo sería es baño de realidad, sin embargo nadie será capaz de decirle al rey del palacio que esta desnudo, que sus políticas -aunque el lo sabe- son fallidas, que sus compromisos por ningún lado se han cumplido aunque su nueva constitución moral dirá que sí, que la gente se está muriendo por el virus COVID-19 y contabilizarlos no hace que la alarma sea menor, que el recorte en el presupuesto para las áreas críticas y que mantienen al país en pie y mantener sus caprichos en pie es un gran error que vamos a pagar nosotros y no él.

Pero síganle, que los cumpla feliz, que los vuelva a cumplir, que los siga cumpliendo, hasta el año 3000, que al cabo aquí están sus tarugos aguantando, su partido apaleando a la ciudadanía, y sus barberos festejándole todas las mañanas.

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